Personajes | Concepción Blaquier (27)

“Me divierte lo esotérico, soy la Blaquier bruja”

De la high society y diseñadora, le atraen los horóscopos y la numerología. Amigos Stone, ropa cara y fashionismo.

Por Daniel Seifert (Desde Punta del Este)

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Llegar tarde es una marca de Concepción Blaquier. Y la cita con NOTICIAS no es la excepción a su regla, pero la espera se vuelve nada cuando es en el majestuoso hotel Fasano Las Piedras, con la vista más privilegiada de Punta del Este y el reducto elegido de las celebrities. Ícono díscolo de una familia de alcurnia que dice no pesarle, la joven diseñadora arriba con calzas entre beige y mostaza, lentes negros y una remera con proclama de guerra: “Fuck off, I'm dancing”, una sutil manera de espantar a un caballero, en inglés, cuando una chica solo quiere divertirse. Concepción se revelará –o rebelará– como una Blaquier rocker, fashionista, esotérica y socialité. Un mix de personalidades en esta chica rica con intereses propios.

Noticias: ¿La comparan con Paris Hilton?

Concepción Blaquier: Me compararon alguna vez, pero me parece que no da. Yo no soy tan banal. Soy más persona.

Noticias: Pero usted es una especie de oveja negra dentro del clan Blaquier, como ella en el Hilton.

Blaquier: Pero ella creó un personaje diferente del mío, frívolo y derrochador, que yo no soy. Seré loca y me visto raro, pero oveja negra me parece fuerte. Yo soy solo diferente. Y no es un esfuerzo serlo, porque somos abiertos.

Noticias: Me da la sensación de que no sigue los mandatos familiares.

Blaquier: Un poco es así. Igual, los Blaquier son conservadores pero bastante loquillos. Son de tradición, porque en mi familia pasó de todo: peleas, idas, vueltas, casamientos, divorcios, hijos, temas cruzados. Un poco tiene que ver con el escándalo de la alcurnia.

Noticias: ¿Tiene trato con Carlos Pedro Blaquier, el dueño del ingenio Ledesma?

Blaquier: Él es de la otra rama. Creo que es primo de mi mamá. Ellos son de la estancia La Biznaga y nosotros, de La Concepción. No tengo trato con él, porque es de otra generación.

Noticias: ¿Le pesa el apellido?

Blaquier: No, para nada. A cada uno le toca y debe aprender a jugar con las cartas que vienen.

Noticias: No me diga que no le dio ventajas.

Blaquier: Por ahí, en la Argentina, sí. Pero viajo bastante y mi familia no es tan conocida en el mundo. Ser auténtico es más ventaja que cualquier apellido. Es cierto que me abrió puertas, pero por cómo son mis padres, no por sus apellidos. Los Blaquier fuimos educados para tener amigos de todo tipo. No me importa si sos gordo, flaco, alto o bajo. Tengo trato al margen de tu apellido, estrato social o cuenta bancaria. En la era de la comunicación, esas cosas no existen.

Noticias: ¿Es cierto que su edad la tiene preocupada?

Blaquier: Los 27 años son una edad importante y polémica. A esta edad se murieron Kurt Cobain, Janis Joplin y Jimmy Hendrix.

Noticias: ¿La abruma el fantasma rocker de la muerte?

Blaquier: No, pero también es la suma de tres nueves, se cumple un ciclo.

Noticias: …

Blaquier: Me da por la numerología. Me interesa mucho el mundo esotérico y me divierte. Soy la Blaquier bruja (ríe).

Noticias: ¿Consulta astrólogos?

Blaquier: Parapsicólogos, horóscopo chino, todo. Esa es la parte brasileña, más macumbera, que heredé de mi papá. No hago nada raro, no mato gallinas, pero creo. Y también soy bastante religiosa. No voy a misa ni me confieso, pero estoy en contacto con mi lado espiritual. Rezo y siempre llevo un rosario encima, incluso en las carteras de noche, pongo el delineador, las llaves, el teléfono y el rosario. Creo que hay un ser superior, sea Mahoma, dios, Jesús, la Virgen o la física cuántica. En el fondo, sos vos mismo. Creo en la mente y el pensamiento positivo.

Noticias: ¿Es cierto que es muy amiga de Keith Richards, de los Rolling Stone?

Blaquier: Soy amiga de su hija. Cuando era chica lo veía a él porque era amigote de mi mamá, vino al campo.

Noticias: En Punta del Este se la vio mucho con otro Stone, Ron Wood.

Blaquier: Ron es muy amigo de unos tíos míos brasileños. Estaba en la casa de ellos. Él es fascinante. Los Rolling Stones son mis únicos ídolos. Soy una chica stone.

Noticias: ¿Lleva esa impronta a sus diseños?

Blaquier: Sí, a full. Tienen bastante de rock. Las tachas y ciertos diseños. Mi infancia y mi adolescencia fueron muy rockeadas, mamé mucho de los Stones de chica. No los trato como rockstars, aunque a veces es inevitable mirarlos diferente. Pero a la hora de estar tirados en un sillón, conversando o viendo tele, son comunes y silvestres. Ron está en un momento excelente. Está “clean”, no toma nada, es muy coherente y tiene una visión muy interesante de la vida.

Noticias: ¿Usted es una chica “clean” también?

Blaquier: Sí, soy “clean”. Aparento una locura, pero es natural. No tomo alcohol, no fumo, nada. Soy sana. Lo mío viene de una creatividad que me es innata. Recibí mucha información de chica y me lancé. Estoy con mi colección de alta costura, y este año espero conseguir el inversor para abrir la marca y convertirla en un prêt-á-porter más masivo. Tengo propuestas en San Pablo, en París, en un montón de lugares, pero necesito tener una estructura fuerte antes de usar esos contactos.

Noticias: ¿No piensa recurrir a su familia?

Blaquier: No. No está bueno hacer negocios con familia y amigos. Hay que separar.

Noticias: ¿Cómo fue trabajar con la marca Prüne?

Blaquier: Hicimos dos temporadas, una de verano y una de invierno. Ahora hice una edición limitada de carteras de playa que fue un boom. Estamos evaluando hacer más cosas juntos, es una firma organizada y coherente. Se piensa que soy un desbole y es todo lo contrario. Soy una mina obsesiva a la hora de trabajar. Prüne tiene una estética comercial, cuidada y simple, y está bueno cortar con diseños más jugados. A mí me masifica y a ellos los instala en un público más fashionista.

Noticias: ¿Se asume fashionista?

Blaquier: Totalmente, tengo orgullo fashionista. Pero no soy compradora compulsiva. Me encanta y soy adicta a la ropa, pero soy tan obsesiva con tener cosas diferentes de los demás, que termino mandándome a hacer todo. Me gustan las cosas de buena calidad, exijo colores y buenos cortes. Y si no, compro en mercados de pulgas cuando viajo. Me desenfreno en anticuarios o ferias. Casi nunca compro colecciones nuevas, en shoppings o locales, porque pagás precios altísimos por algo que muchas mujeres como vos tendrán.

Noticias: ¿Cuánto llegó a gastar en ropa?

Blaquier: No gasto tanto. Me gusta el acto de comprar y regatear, por eso me caben los negocios vintage, donde tienen la libertad de bajarte el precio. Disfruto comprando a un precio coherente. Me voy a casa contenta cuando compro mucho y barato. Nada de ese slogan de poco y bueno. Ante todo, en la moda, hay que tener mucho.

Noticias: ¿Los diseñadores exageran con los precios en la Argentina?

Blaquier: Es un negocio y ponen el precio máximo que el consumidor paga. Van al límite de lo que el mercado tolera. Vestirse en Buenos Aires es carísimo. La ropa está sobrevaluada y no creo que la calidad tenga que ver con el precio. Las consumidoras no se atreven tanto, y entonces compran lo que se supone que está bien, creen que lo caro es bueno. Miran al de al lado y van a la misma marca.

Noticias: ¿Cómo ve la alta costura argentina?

Blaquier: Me encanta Manuel Lamarca, fue mi maestro y es gran amigo de mi madre. Gino Bogani tiene unas costureras de las de antes y eso me fascina. Los Di Doménico hacen cosas muy cancheras.

Noticias: ¿Verónica de la Canal le gusta?

Blaquier: (abre los ojos, como horrorizada) Eh... tiene estilos diferentes. Los que te dije me gustan.

Noticias: Además de fashionista, se dice que usted es una socialité, una presencia fija en cualquier evento de la moda.

Blaquier: La vida en los eventos es agotadora y frívola. Soy una socialité sí, pero porque es la forma de mostrar mi trabajo. Soy mi modelo y me conviene mostrar mis vestidos y diseños. Estar en el ruedo y circular hacer que la gente vea lo mío y me busque. Mi look es osado, disparatado y es difícil no notar que aparecí, porque estoy disfrazada de pies a cabezas. Entonces, el mundo de los eventos me es útil, por más que fumarse algunas cosas es tedioso. Ahí nadie es tan amigo de nadie, estás con sonrisa de azafata y, en verdad, todos quieren algo del otro.

Noticias: La tendencia es exigir un cachet por ir, ¿usted cobra?

Blaquier: No, todavía no (se ríe). No lo descarto. Las marcas lucran con la imagen de las personas y estas están en su derecho de cobrar.

Noticias: ¿No la aburre provocar siempre desde la imagen?

Blaquier: Al contrario, es lo que más me gusta. Yo soy este personaje porque me encanta y soy eso. Soy fashionista hasta cuando duermo.

Noticias: ¿Y cómo es posible eso?

Blaquier: Duermo en pijamas todo el año, con jogging y musculosa. Combino, soy estética. Me miro al espejo antes de dormir y si no me gusta, cambio. Mis amigos me dicen que llego tarde a todos lados y yo siempre contesto que la fiesta es un bonus: lo divertido es disfrazarse. Y en la moda, disfrazarse es valorar lo lúdico.