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Por siempre Lorca

“Flamenco, la obra de Lorca en un musical español”, con primeros bailarines y Ballet flamenco “Palma y Tacón”, artistas teatrales, cantaora y músicos. Dirección: Jorge Mazzini. Teatro Avenida.

Por Enrique Honorio Destaville

 

Esta vez, Jorge Mazzini evoca a Lorca no solo con su teatro, sino también con la danza. Antecedentes son los cinco discos grabados en 1931 por el poeta español, autor del texto y hasta de la música, y Encarnación López “La Argentinita”. que aportó voz y palillos. De allí tomó Mazzini el encantador “¡Anda jaleo!”, aunque sus mayores esfuerzos los concentró en escenificar numerosos fragmentos de obras lorquianas (versiones libres) como “Yerma”, “La Casa de Bernarda Alba”, “Prendimiento y muerte de Antoñito el Camborio”, “A Ignacio Sánchez Mejía” y “Bodas de Sangre”, con sus fuertes momentos dramáticos y remembranzas sociales de aquella España que se precipitaba a la tragedia.

Dispone de un notable bailarín: Claudio Arias, también actor, que desarrolla una excepcional plástica del movimiento y conmueve en “...Antoñito el Camborio”, y lo complementa con Jorgelina Amendolara, Maribel Herrera y la colaboración de los de “Palma y Tacón”. Rodrigo González se lució en la guitarra y autoría de la música, con la cantaora Montse Ruano. Para las escenificaciones están la profesionalidad de Juan Carlos Puppo y el profundo dramatismo de la actriz Dora Prince. Hay danza en “Sueño de otros días”, y en “Fiesta por bulerías”, un cante con copla, bullicioso, con ritmo rápido, redoblado compás y gritos de alegría.

La iluminación de F. Di Yorio es seductora y propone una ambientación azul en el inicio, cuando solo deja ver las refulgencias de los abanicos en la más absoluta oscuridad. El vestuario de Pablo Bonet resulta adecuado y llamativo en colores, con excepción del desacertado diseño del “Anda jaleo”.