¿Qué hay detrás del fascinante mundo de la moda? Imaginamos una competencia feroz, implacable lucha por el poder y mucha histeria. Más allá de todo eso, la irremediable soledad. Casi todos estos condimentos más bien explosivos y a menudo letales, conviven en Miranda Priestly (M. Streep), suprema editora de "Runway Magazine", mucho más que una revista fashion: algo así como la Biblia de la moda neoyorkina. Miranda, despótica, eficaz, siempre en estado de alerta, tiene a todo el mundo en vilo y vive rodeada de empleadas anoréxicas y tipos obsecuentes, todos listos para satisfacer sus deseos. Le sigue faltando, en cambio, la secretaria ideal. Es cuando hace su entrada en la coqueta redacción de Manhattan, Andy Sachs (A. Hathaway), que parece su contracara. La muchacha, estudiante de periodismo graduada en la Universidad de Northwestern, desembarca en la Gran Manzana con ganas de cambiar el mundo. El primer encuentro de estas dos mujeres es desastroso. Andy espera obtener el puesto de redactora junior, pero con esas ropas de provinciana y esos kilos de más no da el perfil ni de lejos. Sin embargo, el ojo clínico de Miranda le dice que la recién llegada tiene una voluntad a toda prueba y no acepta un no como respuesta. La convierte en su secretaria y Andy se pone a tono con las circunstancias. Cambia el "look" y entra en serio conflicto con su novio, que ya no la reconoce. La película, basada en un best seller de Lauren Weisberger, tiene algo de "La malvada", el inolvidable film de Joseph Mankiewicz, y mucho de la neurosis y la impiedad de estos tiempos movidos y confusos. La Streep, vestida por Valentino, con accesorios de Gucci y joyas de Fred Leighton, disfruta de lo lindo un papel que es un regalo del cielo para cualquier actriz de su talla.